Lanzan el primer dispensador de píldoras abortivas de Polonia
Unas activistas polacas han inaugurado el primer dispensador de píldoras abortivas del país que permite a las mujeres acceder a ellas rápidamente y de forma anónima pese a una legislación muy estricta, ha constatado un fotógrafo de la AFP.
En Polonia, el aborto solo es legal en dos casos: cuando el embarazo es consecuencia de un delito, como una violación o un incesto, o cuando existe un riesgo para la vida o la salud de la madre. Pero ninguna ley penaliza a las mujeres si ellas mismas se practican el aborto, por ejemplo, con pastillas compradas por internet.
El pequeño casillero rosa que las militantes bautizaron "abortomate" consta de 22 compartimentos que contienen sobres con medicamentos para realizar abortos farmacológicos.
"Buscamos constantemente soluciones para que el acceso al aborto sea más sencillo, más accesible, menos frío y más centrado en las personas", declaró a la AFP Kinga Jelinska, directora de la fundación Women Help Women, registrada en Canadá, y cofundadora del Abortion Dream Team.
El "abortomate" se encuentra en un centro de ayuda al aborto creado por las activistas hace más de un año en un lugar simbólico: enfrente del Parlamento polaco, que no ha cumplido sus promesas de flexibilizar la legislación.
En lugar de ser una clínica médica convencional, el centro ofrece a las mujeres acceso a recursos, en particular a píldoras abortivas, así como un espacio donde pueden solicitar apoyo o realizar un aborto farmacológico.
Las lagunas jurídicas permiten mantener el centro en funcionamiento, según las activistas.
"El abortomate es, en cierto modo, un 'subterfugio' frente a la ley", afirma Kinga Jelinska.
Como Polonia sanciona la ayuda al aborto con hasta tres años de prisión, "las píldoras las dispensa una máquina gestionada por una organización con sede fuera de Polonia", explican.
La creación del centro abortivo ha suscitado protestas de grupos católicos conservadores.
S.Leroy--MJ