Bally Bagayoko, alcalde de una juventud francesa sublevada
Las imágenes de Bally Bagayoko interponiéndose entre la policía y manifestantes durante las protestas estudiantiles dieron la vuelta al mundo, confirmando la emergencia del alcalde izquierdista de la principal ciudad del norte pobre de París como una figura en Francia.
"¡Deténganse! ¡Deténganse!", grita el regidor de Saint-Denis vestido de traje y corbata ante unos policías que se preparan para cargar contra jóvenes, algunos encapuchados, durante las manifestaciones que sacaron a las calles el martes a más de 250.000 personas en Francia.
Aclamado por los alumnos de liceo, que desde finales de septiembre reclaman mejores condiciones de estudios, Bagayoko, de 53 años, se ha visto criticado por el gobierno centroderechista y la oposición de extrema derecha.
La semana pasada, frente a un liceo de su ciudad, este hombre francés de origen malí y silueta esbelta consideró que "la violencia, en un momento dado, puede ser legítima". Antes de matizar: "Siempre que podamos evitarla, es mejor".
Estas declaraciones le valieron una lluvia de críticas y una denuncia de la prefectura, que juzgó su actitud "ambigua", al mencionar unos vídeos virales en que jóvenes manifestantes lo aclaman como un "héroe" y aparece "bailando" junto a una basura en llamas.
Bagayoko afirmó que intentaba sofocarlas y, a quienes acusan a su partido de izquierda radical La Francia Insumisa (LFI) de instrumentalizar la movilización, responde: "El lugar de un cargo electo" es estar junto a los estudiantes.
Medios internacionales se hicieron eco de sus imágenes junto a los jóvenes manifestantes, muy compartidas también en las redes sociales.
En X, Kirill Dmitriev, el influyente asesor del presidente ruso, lo describió como el "Robespierre de la Revolución francesa 2.0".
- "Ataques racistas" -
Antiguo directivo de la compañía de transporte público parisino (RATP), este hombre de confesión musulmana se hizo famoso con su histórica victoria en las municipales de marzo, acompañada de falsos rumores y comentarios racistas de la ultraderecha.
Algunos medios aseguraron que había calificado Saint-Denis de "ciudad de los negros", cuando en realidad habló de "ciudad de los reyes", en referencia a las tumbas de los soberanos de Francia que reposan en la catedral gótica situada frente al ayuntamiento.
El regidor también se ganó muy rápidamente las iras del Ejecutivo francés, que le reprochó sus críticas recurrentes hacia las fuerzas de seguridad y su proyecto de desarmar a la policía municipal.
La fiscalía abrió a mediados de año una investigación contra él por acusaciones de malversación de fondos públicos y de empleo ficticio cuando era concejal municipal, que la RATP desmintió.
"Los ataques racistas (...) han cristalizado la atención en torno a él y han generado una gran contraofensiva", estimó en mayo la eurodiputada Manon Aubry.
- "Nueva Francia" -
En seis meses, se impuso como la encarnación de la "Nueva Francia" deseada por el líder de LFI y candidato a la elección presidencial de 2027, Jean-Luc Mélenchon: más conectada, urbana y mestiza.
En los sondeos, este último disfruta de un apoyo en torno al 40% entre los jóvenes de 18 a 24 años, sobre todo en las periferias densamente pobladas y con muchas personas de origen migrante como Saint-Denis.
Su discurso resuena en este territorio marcado por una pobreza dos veces superior a la media nacional, donde los alumnos denuncian las condiciones de aprendizaje en deteriorados centros.
Para denunciar la incapacidad del Estado para "corregir las desigualdades", Bagayoko descolgó, nada más asumir su cargo, el retrato oficial del presidente francés, Emmanuel Macron, en su despacho.
Este exjugador semiprofesional y entrenador de baloncesto, padre de cuatro hijos, reivindica su arraigo local y, durante su campaña, describió una infancia en viviendas sociales, "forjada por el servicio público y la solidaridad". "Como muchos de ustedes", subrayó.
"Viene a apoyarnos, sin guardaespaldas", destacó Kamélia, una estudiante de último año de liceo, que destaca que este alcalde "comprende a [la] juventud, lo que hace que, inevitablemente, vaya a ganar mucha popularidad".
Mientras sus apoyos le auguran un destino político más allá de Saint-Denis, Bagayoko, por ahora, no expresa ninguna ambición personal y muestra un firme apoyo a Mélenchon.
S.Grasso--MJ