Monaco Journal - El estadio Azteca reabre sus puertas sin goles, con manifestaciones y una tragedia

El estadio Azteca reabre sus puertas sin goles, con manifestaciones y una tragedia
El estadio Azteca reabre sus puertas sin goles, con manifestaciones y una tragedia / Foto: Yuri Cortez - AFP

El estadio Azteca reabre sus puertas sin goles, con manifestaciones y una tragedia

Molestos y decepcionados por el empate 0-0 entre México y Portugal terminaron los más de ochenta mil espectadores presentes este sábado en la reapertura del estadio Azteca, en el que un aficionado en estado de ebriedad falleció al caer a la planta baja.

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"En la zona de palcos del Estadio Ciudad de México (Azteca), un aficionado en estado de ebriedad intentó bajar del segundo al primer nivel brincando por la parte externa, lo que provocó que cayera hasta la planta baja, por lo que fue atendido por personal médico, pero desafortunadamente perdió la vida", informó la Secretaría de Seguridad Civil en un comunicado.

Reportes preliminares indicaron que el fallecido era un hombre de aproximadamente 27 años.

- Manifestaciones en los alrededores -

En las horas previas al encuentro, manifestantes coincidieron alrededor del estadio para dar visibilidad a madres de desaparecidos, colectivos contra la gentrificación, promotores de la marihuana legal y animalistas.

Brenda Valenzuela, ama de casa de 43 años, protestó frente al Azteca con una gran pancarta con la foto de su hijo Carlos Galván, desaparecido el 5 de octubre de 2025 en Mazatlán, estado de Sinaloa (noroeste).

"Elijo presentarme el día de hoy aquí puesto que es un evento que tiene muchísima convocatoria, muchísima visibilidad", dijo Valenzuela, quien consideró "inaceptable" organizar un evento deportivo mundial mientras miles de madres viven la tragedia de la desaparición sus hijos.

Otro grupo de unas 30 madres de desaparecidos en la sureña zona del Ajusco, cercana estadio, llegó con carteles en español, inglés y portugués y consignas como "¡México, campeón en desaparición!" o "Que no se juegue con nuestro dolor".

El colectivo, custodiado por unos 50 policías a caballo y varios más a pie, denunció que casi 300 personas han desaparecido a unos 15 kilómetros del Azteca, y lo comparó con el caso del estadio Akron, sede mundialista de Guadalajara (oeste), en cuya zona aledaña se han hallado fosas clandestinas.

Personal del gobierno capitalino rodeó a las manifestantes en una maniobra que parecía buscar restarles visibilidad, observó la AFP.

- Grito homofóbico -

El partido quedó en el debe por el desempeño ofensivo de ambas selecciones.

El Tri tuvo varias aproximaciones y por momentos entusiasmó a sus seguidores, que con el paso de los minutos perdieron la paciencia y corearon con oles los toques de balón del equipo portugués.

Sobre el final, la hinchada local lanzó el grito homofóbico tras los despejes de los porteros Raúl Rangel, de México, y Rui Silva, de Portugal.

Para tratar de ocultar el grito homófobico, reiterativo de los hinchas mexicanos y que le ha generado castigos a la Federación local, por los altoparlantes del estadio sonaba la tradicional cancion Cielito lindo.

A falta de goles, en el entretiempo la afición quedó asombrada con el espectáculo de luces y de fuegos artificiales.

"El partido necesitaba un gol para que se hubiera abierto, para el aficionado no fue el mejor partido, pero fue muy bueno a nivel táctico", comentó Roberto Martínez, entrenador de Portugal.

Los momentos más emocionantes del juego fueron las ovaciones al mediocampista de origen español Álvaro Fidalgo, que hizo su debut con México, y a Armando González, actual líder de goleo con el Guadalajara.

"Individualmente respondieron todos. Me gustó la personalidad de Fidalgo para querer la pelota, hizo buenas conducciones", dijo Javier Aguirre, DT de México. "La afición nos exige jugar bien y ganar".

En la selección lusa, Paulinho, tricampeón de goleo en el fútbol mexicano con el Toluca, tuvo un cálido recibimiento de la afición que gritó su nombre con insistencia.

- Extrañando a Cristiano -

El gran ausente en esta fiesta fue el astro Cristiano Ronaldo. Algunos aficionados portaron la camiseta de Portugal con el número 7.

"No vino porque es un mamón (engreído)", dijo a la AFP José María Díaz, de siete años.

Luis Camarena, de 40 años, quien llegó al estadio con sus dos hijos lamentó la ausencia de CR7 porque "los niños querían verlo; estamos tristes".

La novedad más evidente de la jornada fue la reiterada presencia de la marca Banorte -el nuevo nombre del estadio- en diversas zonas del inmueble.

En 2025, este banco otorgó un patrocinio de 2.100 millones de pesos (alrededor de 116 millones de dólares) para la remodelación del Azteca para el Mundial 2026.

El nuevo nombre del estadio dividió opiniones en la reapertura. "No me gusta. Para mí siempre va a ser estadio Azteca, por tradición", dijo Jessica Alcocer, de 45 años.

"A mí sí me gusta, al estadio renovado le queda bien un nombre nuevo", opinó Claudia Morales, de 58.

M.De Luca--MJ